miércoles, 10 de diciembre de 2008


"Mi aventura de ser maestro"
Re: Hola colegas y amigos
de Luis Humberto Valenzuela Clark - viernes, 15 de agosto de 2008, 16:55

Mi confrontación con mi docencia.

Compañeros del grupo 134.
Al analizar la lectura. “La aventura de ser maestro” del autor José Manuel Esteve, Me hace recordar, mi primer día de clases, en un grupo de sexto semestre compuesto por 40 alumnos en el C.B.T.a. 38 Extension Tesopaco. Todo mi conocimiento profesional parecía desaparecerse al verme envuelto, en un nerviosismo que no podía controlar, provocado por la mirada de aquel grupo numeroso, con diferentes formas de pensar y de actuar. Pero afortunadamente controle mis impulsos al abrir una presentación personal y después con cada uno de ellos.
Vencer esa barrera que uno mismo se forma en su mente, algunos nos cuesta mas trabajo que otros dependiendo de las habilidades que uno tenga para saber transmitir los conocimientos, en mi caso fue un poco pesado el trabajo los primeros semestres, debido a que teníamos que impartir hasta cinco materias diferentes en promedio por semestre, debido a las necesidades del plantel, pero son retos que aprende después uno de ellos. Me hice docente por casualidad como lo dicen algunas lecturas, sin tener la formación y el conocimiento pedagógico, pero también fue algo de lo que nunca se olvida y cada obstáculo que se presentado lo fui venciendo que sirve como una experiencia inolvidable, con el tiempo nos formarnos como excelentes docentes, claro actualizándonos con en apoyo de nuestros compañeros maestros, recibiendo cursos de actualización y con los mismos alumnos. Las escuelas se convierten en nuestra segunda casa donde compartimos las derrotas y los fracasos, las alegrías y nuestras tristezas en tal forma que forman parte de nuestras vidas.
El problema de identificarnos como maestros en referencia a los nuevos tiempos de ser competente en la Educación Media Superior tiene relación directa en un cambio de mentalidad, ya que seguimos trabajando como lo dice: José M. Esteve, por ensayo y error, pero recuerdo la reflexión que fue leída por Unamuno con respecto a pensar y sentir, me hace concluir que la identidad profesional se adquiere con la práctica docente.
La dinamita en clase definitivamente crea un ambiente de confianza, haciendo más placentera la clase, nos ayuda a trasmitir y retroalimentar los temas de clase, logrando despertar el interés en los alumnos en un ambiente cordial y de respeto.
Considero que el malestar docente no solo tiene que ver con el asunto de la identidad profesional como se menciona en la lectura, sino con otras situaciones, como se ha dicho, la cuestión económica, equipamiento en la escuelas, materiales didácticos, mas tecnología para contrarrestar los avances tecnológicos, así como los cambios de los sistemas de enseñanza. Considero que a pesar de todo lo que nos aqueja deberíamos de comprometernos, poniendo nuestro mayor esfuerzo para nivelar este malestar, cuando fui estudiante de de educación básica, secundaria y preparatoria, no se contaba con tantos adelantos tecnológicos, pero prevalecía la buena cultura heredada por nuestros padres y la enseñanza de nuestros maestros, que gracias a ellos logramos ser lo que somos hoy en la actualidad, lo cierto es de que una cultura de calidad nos dice que debemos de realizar nuestras actividades aún con las pocas herramientas que dispongamos y actualizarnos en el menor tiempo posible, pensando siempre en nuestros alumnos que son nuestros principales clientes que debemos atender. Esto me hace reflexionar cuando a veces me ciento cansado y abatido restando siempre el malestar que experimento.

Saludos Compañeros y Maestro: Luis Humberto Valenzuela Clark, C.B.T.a No.38, Cajeme, Sonora.

No hay comentarios: